Introducción
Terminando el siglo XV e iniciando el siglo XVI nace, lo que llama Wallerstein en el ámbito económico, una economía-mundo europea.[1] Es durante este crecimiento de la economía-mundo que también se viene gestando el nuevo orden moderno, ya que el feudalismo, como modelo económico-social-político, está en una de sus mayores crisis que finalmente pone fin a siglos de dominio del pensamiento medieval/escolástico. Pero hay que entender que esto no es un proceso de un día para otro, sino que tomo muchos años en completarse, es durante este p roceso que Colón se lanza en la empresa ultramarina de encontrar el otro extremo de la Isla de la Tierra, es decir, Asia, y que llevó a un proceso de expansión de España y Portugal a un “nuevo mundo” que hasta entonces se desconocía.
Es durante el proceso de 'descubrimiento' o mejor dicho, invención de América[2], que el imaginario tanto español como indígena con respecto al otro como a sí mismo, influencio de gran manera los sucesos acaecidos en la conquista de la América. Este imaginario, especialmente español, dicta muy poco del nuevo orden que se está implementando en Europa, ya que el conquistador[3] en su mentalidad está muy grabado todavía el pensamiento medieval/escolástico, ya que no es un hombre de mucho conocimiento 'científico' y por eso el pensamiento moderno que se está instaurando en Europa no llega todavía a la psiquis del conquistador y del clérigo que acompaña esa empresa. Entonces ¿Podemos pensar en una América que se integra al nuevo orden moderno o se quedo con el antiguo, es decir, con el orden medieval?
En el presente ensayo, pretendemos responder aquella pregunta y demostrar la hipótesis que se plantea, pero como es un trabajo corto en su longitud, nos centraremos en dos sujetos y acontecimientos que marcaron la expansión ultramarina de España durante fines del siglo XV y todo el siglo XVI. Nos referimos a Cristóbal Colón y al último emperador del imperio azteca, Moctezuma. En ellos nos meteremos en el imaginario tanto español como indígena con respecto al otro y como todavía predomina en la mente del descubridor/conquistador el imaginario medieval, aunque se ven ciertos rasgos de modernidad en su manera de actuar y pensar.
El titulo del ensayo, es una frase que encaja perfectamente en lo que quiero exponer ya que esos que no comprendieron (refiriéndose a los aztecas) van a sufrir la muerte de su cultura y de sus creencias por aquellos que si comprendieron lo que estaba sucediendo (Cortés y el aprovechamiento de los presagios de los aztecas sobre su llegada, por ejemplo).
Colón y la invención de América
Los viajes de Colón, como lo describe O’ Gorman, no son viajes con dirección a América sino que más bien tiene otro destino que es el Asia[4]. Es por esta razón que tuvo en su psiquis la creencia firme de que había llegado a Cipango siendo lo contrario. Es este aspecto el que vamos a analizar en este pequeño apartado del ensayo.
Ya desde el primer viaje, en 1492, que el Almirante se convenció de manera ciega de que había llegado al Asia, es decir con palabras del propio O’ Gorman, “sin necesidad de más pruebas que el haber encontrado la isla donde la halló, con la circunstancia de estar habitada -y, esto es lo importante- , Colón se persuadió de que había llegado a Asia.”[5]
Pero ¿Qué lo llevo a creer esto tan dogmáticamente en sus viajes iníciales? Creo que fue la influencia ejercida por Marco Polo, su viaje al Asia en la cual la describía y finalmente su publicación al cual Colón tuvo acceso, también la geografía de su época, siglo XV, en el cual el diámetro de la tierra que se tenía calculado –y que también el propio Almirante hizo un nuevo cálculo, que se acercaba a los resultados de aquella época- permitía sacar como conclusión que viajar desde el extremo occidental de Europa hasta Cipango era posible y fue este el objetivo del Almirante.
Cuando toca la costa de La Española y al ver a los indígenas que se encontraban semidesnudos, los identificó como habitantes del extremo de Cipango y que explorando más allá encontraría aquellas ciudades que Marco Polo describía y que también vería al gran Khan –supuestamente el emperador chino- para entregarle el mensaje de los reyes católicos. Esto fue lo que creyó durante los próximos viajes y que al final nunca logró probar de manera empírica, es decir, como querían los reyes y la comunidad científica de España. Esta decepción –no para él sino que para los que le creyeron- llevó a que la reputación del Almirante decayera de manera que fue encarcelado y se les fue quitado todos sus privilegios que en la capitulación de Santa Fe se le había asignado.
Pero no solamente creyó que había llegado al otro extremo de la Isla de la Tierra, sino que al encontrar el paraíso terrenal –que era la costa de Sudamérica, específicamente Venezuela- en el tercer viaje, se hizo llamar el elegido de Dios, “para revelarlos, puesto que, según él, eso fue lo que hizo en sus dos primeros viajes. Añade que después emprendió "viaje nuevo al nuevo cielo y mundo, que hasta entonces estaba en oculto" y aclara que si esta hazaña suya no se tiene en estima en España "como los otros dos (viajes) a las Indias", no debe sorprender, puesto que todo lo suyo era menospreciado."[6] Ya en ese instante, como se aprecia en la cita, los dichos de Colón se tomaban muy poco en cuenta y hasta se le negaba por no haber demostrado que sus primeros viajes al otro extremo de la Isla de la Tierra era mentira.
Es en este punto que el titulo de este ensayo entra en acción, porque Colón al no comprender que había llegado a una tierra que no tenía ningún punto de comparación con la Catay y Cipango de Marco Polo y lo que se le mostraba era algo nuevo y desconocido hasta entonces, murió en el ámbito de su credibilidad ante la corona española y la comunidad de intelectuales de España. En cambio, la Corona Española al mantener la duda sobre lo que el Almirante había encontrado y también al pedirle pruebas empíricas sobre todo lo que él decía respecto a su llegada al Asia permitió más adelante comprender que habían descubierto algo nuevo. Entonces empezó una campaña para legitimar todo lo que el Almirante había encontrado como propiedad de la Corona, tanto con los tratados con las demás potencias (Portugal, Inglaterra, entre otros) como con el Papa.
Moctezuma y el papel de los presagios y augurios
La conquista de México es una de las más interesantes por la manipulación de Cortés del imaginario de los aztecas y especialmente de los presagios y augurios que pronosticaban la llegada de estos a las tierras del náhuatl. Es por esta razón que se eligió este proceso tan complejo y tan fascinante, para demostrar y responder las preguntas planteadas en la introducción del ensayo.
Para entender el por qué de la “entrega” tan fácil de los aztecas a los españoles, tenemos que tener claro que la manera de comunicación de los indígenas y de los españoles es muy diferente[7]. Es la comunicación entre el hombre y el mundo, la que cultiva el azteca y es esa comunicación lo que lo lleva a la muerte de su civilización, porque no comprende de manera efectiva los mensajes que se les envía[8], lo que recién estamos hablando nos referimos a Moctezuma, el más claro ejemplo de la influencia de la comunicación con el mundo y la casi ignorancia de estos respecto a la interhumana[9], ya que al no tener dentro de sus aspectos mentales la diferencia lo diferente que es el otro, es decir los españoles, los consideran a la primera como dioses.
Cortés aprovecha esta ventaja que se tiene para poder manipular así las acciones de los aztecas y de Moctezuma, y así derrotar más fácilmente a esta civilización. Lo logra Cortés por un tiempo, ya que los aztecas al ver que lo que creían que era los españoles era muy distinto a lo que mostraban, es decir, que no eran dioses y que Cortés no era Quetzalcóatl que volvía a Tenochtitlán como lo prometió, les declararon la guerra a muerte pero ya era muy tarde porque los españoles ya estaba actuando dentro de sus dominios y Moctezuma ya se había hecho prisionero y no mostraba una actitud de defender su imperio y sus creencias sino más bien, una actitud desmoralizada y despreocupada de sus deberes como emperador, esto fue lo que se le critico durante el proceso de conquista por Cuauhtémoc.
Moctezuma fue aquel que no pudo comprender lo que estaba sucediendo a su alrededor, sino que más bien se mantuvo firme a sus creencias de los augurios y prodigios como también las leyes de su imperio, y fue esto lo que posibilito aun más que los españoles entraran más fácilmente a Tenochtitlán y poder conquistar este imperio. Y los españoles, especialmente Cortés, comprendieron el poder que tenían en sus manos con los augurios y la religiosidad de los aztecas, haciéndose pasar por lo que ellos creían para poder manipularlos.
Conclusión
Al finalizar este ensayo, podemos apreciar que los dos sujetos de análisis, Colon y Moctezuma, tuvieron y mantuvieron una creencia firme a lo que ellos consideraban como verdad, tanto respecto al otro como a sí mismos. En el caso de Colón con considerar a los indígenas de las nuevas tierras descubiertas como asiáticos y así tener la fe de que más adelante iban a encontrar lo que esperaban, como también en el caso de Moctezuma, haciendo caso a los prodigios y augurios y sin tomar en cuenta la información que se le estaba proporcionando por sus mensajeros o informantes.
Entonces, para el caso colombino no podemos apreciar una totalidad modernista en su pensamiento, sino una mezcla entre el antiguo pensamiento medieval/escolástico y el naciente moderno/capitalista y que se va a repetir en la mayoría de los conquistadores y de la sociedad colonial americana.
Bibliografía
· Mignolo, Walter. La idea de América Latina. Ed. Gedisa. 2007
· O’ Gorman, Edmundo. La invención de América. FCE, México. 1993.
· Todorov, Tzevan. La conquista América. El problema del otro. Siglo XXI, Argentina. 1987.
· Wallerstein, Immanuel. El moderno sistema mundial, México: Siglo XXI, 1998.
[1]“Este era un tipo de sistema social que el mundo en realidad no había conocido anteriormente, y que constituye el carácter distintivo del moderno sistema mundial. Es una entidad económica pero no política, al contrario que los imperios, las ciudades-Estados y las naciones- Estados.” Wallerstein, Immanuel. El moderno sistema mundial, México: Siglo XXI, 1998. P. 21
[2] "«América» nunca fue un continente que hubiese que descubrir sino una invención forjada durante el proceso de la historia colonial europea y la consolidación y expansión de las ideas e instituciones occidentales (…) «Descubrimiento» e «invención» no son únicamente dos interpretaciones distintas del mismo acontecimiento: son parte de dos paradigmas distintos. (…) El primer termino es parte de la perspectiva imperialista de la historia mundial adoptada por una Europa triunfal y victoriosa, algo que se conoce como «modernidad», mientras que el segundo refleja el punto de vista crítico de quienes han sido dejados de lado, de los que se espera que sigan los pasos del progreso continuo de una historia a la que no creen pertenecer." Mignolo, Walter. La idea de América Latina. Ed. Gedisa. 2007. Pp. 28-29
[3] Usaremos este término para referirnos de manera general a los españoles que llegaron a América en la primera oleada, donde se encuentran los adelantados, conquistadores y aquellos que se plantan un nuevo orden en América, sustituyendo el indígena por el europeo-católico
[4] “Los viajes de Colon no fueron, no podían ser "viajes a América", porque la interpretación del pasado no tiene, no puede tener, como las leyes justas, efectos retroactivos. Afirmar lo contrario, proceder de otro modo, es despojar a la historia de la luz con que ilumina su propio devenir y privar a las hazañas, de su profundo dramatismo humano, de su entrañable verdad personal.” O’ Gorman, Edmundo. La invención de América. FCE, México. 1993. P. 79
[5] Ibíd. P. 83
[6] Ibíd. P.110
[7] “¿Estaríamos forzando el sentido de la palabra “comunicación” si dijéramos, a partir de eso, que existen dos grandes formas de comunicación, una entre el hombre y el hombre, y la otra entre el hombre y el mundo, y comprobamos entonces que los indios cultivan sobre todo la segunda, mientras que los españoles cultivan la primera? Estamos acostumbrados a no concebir la comunicación más que en su aspecto interhumano, pues, como el “mundo” no es un sujeto, el dialogo con él es asimétrico (si es que hay dialogo). Pero quizás sea ésta una visión estrecha de las cosas, cuando mucho responsable del sentimiento de superioridad que tenemos en esta materia. El concepto sería más productivo si se entendiera de modo que incluyera, al lado de la interacción de individuo a individuo, la que tiene lugar entre la persona y su grupo social, la persona y el mundo natural, la persona y el universo religioso. Y este segundo tipo de comunicación es el que desempeña un papel preponderante en la vida del hombre azteca, el cual interpreta lo divino, lo natural y lo social por medio de los indicios y presagios.” Todorov, Tzevan. La conquista América. El problema del otro. Siglo XXI, Argentina. 1987. p. 85
[8] Nos referimos a los mensajes que los informantes le daban a Moctezuma y que este no quería aceptar y no comprendía de manera de actuar eficazmente para repeler esta invasión a sus dominios, si no que más sigue lo que los augurios le dicen y también lo que la ley de su antecesor le manda a hacer, refiriéndonos a que pedía que por favor no se le acercaran ya que la ley prohibía que al emperador se le viera el rostro.
[9] "En vez de percibir este hecho como un encuentro puramente humano - la llegada de hombres ávidos de oro y de poder- pero, cierto es, inédito, los indios lo integran dentro de una red de relaciones naturales, sociales y sobrenaturales, en la que el acontecimiento pierde de golpe su singularidad: de alguna manera se encuentra domesticado, absorbido en un orden de creencias ya existentes." Ibíd. P. 82